Rascacielos modernos alucinantes. Catedrales elaboradas. Pirámides imponentes. Por lejos que vayamos en la historia humana, los mayores logros de la construcción tienen algo en común: una gestión de proyecto experta y organizada. Los métodos para dirigir una obra, sin embargo, cambiaron tanto como los materiales con los que construimos.
Hoy la gestión de una obra representa alrededor de la quinta parte del costo total del proyecto, pero quienes más saben entienden que es un costo que se paga solo cuando la obra termina en tiempo y por debajo del presupuesto.
Resulta que hay unas cuantas reglas modernas para gestionar una obra. Son reglas simples que van a mantener tus obras fluyendo y a tus clientes conformes. Y cumplirlas te asegura destacarte y sacarle ventaja a la competencia.
¿Te parece que va fuera de orden? ¿No debería ser la seguridad o la planificación la primera regla?
No, en realidad no, y la razón es simple. La tecnología potencia tu capacidad de cumplir a la perfección con todas las demás reglas de esta lista, y sin ella sencillamente no puedes hacer crecer tu negocio. Pero la tecnología es justo el área donde muchos responsables de obra se tientan con recortar costos. La tecnología adecuada, en cambio, es absolutamente indispensable y fundacional para tu empresa, y elegirla debería ser la prioridad número uno.
La competencia crece todo el tiempo, y eso te aprieta más que nunca para terminar tus obras con eficiencia. La única solución que atraviesa todos los aspectos de tu empresa constructora es el tipo de tecnología que usas.
Si vas a mantenerte competitivo, la tecnología es una inversión tan esencial como tu nómina salarial. El software adecuado te permite escalar tu negocio y tus obras, además de comunicarte sin fricción con tu equipo y tus clientes. Y como toda buena inversión, el dinero que pones en tecnología es dinero que vas a recuperar.
El mejor software te permite trabajar en la nube, es decir, acceder a tus datos desde cualquier lugar donde tengas internet. El software de cómputos y presupuestos de CostMiner está en la nube, es accesible y te ahorra tiempo eliminando pasos redundantes: esquemas reutilizables, posibilidad de computar varias dimensiones y una práctica función de conteo para que no se te escape nada.
Antes de arrancar, arma el plan general de tu obra. ¿Qué gente de tu equipo va a trabajar en ella? ¿Qué subcontratistas vas a usar? ¿Quiénes van a ser tus proveedores? ¿Cuáles son las consideraciones legales y de zonificación de tu obra? ¿Qué permisos vas a necesitar?
Enumera tus fechas de referencia y planifica la incorporación de cada actor clave según el cronograma que acordaste con tu cliente.
¡Aprovecha tu tecnología! Enumera cada insumo que vas a necesitar durante el proceso, usando un estimador de costos de obra como CostMiner. El software va a ordenar ese proceso y a hacer un uso eficiente de tu tiempo.
Una vez que tengas el listado de insumos, familiarízate con los posibles problemas de disponibilidad que tengas que prever. Ten un proveedor y un proveedor alternativo para cada ítem, así no te agarran desprevenido cuando lleguen las decepciones inevitables.
La seguridad es, obviamente, crítica. Ir más allá de lo exigido y cumplir con cada norma de seguridad evita que pongas en riesgo innecesario a tu gente, a tus clientes y a tu negocio. Cortar camino en cualquier medida de seguridad es exactamente lo contrario de una buena gestión de obra, ¡así que nunca lo hagas!
Antes de empezar cualquier obra, asegúrate de que todo tu equipo tenga la capacitación al día, y encárgate de comunicar todas las normas y leyes de seguridad aplicables. Coloca la señalización correspondiente cerca de los materiales peligrosos, las zonas de riesgo y la maquinaria.
En cualquier deporte, un buen entrenador reconoce el valor del trabajo en equipo y sabe cómo comunicarse con sus jugadores para que alcancen la máxima productividad y el mejor resultado. La construcción tal vez no sea un deporte, pero los mismos principios de trabajo en equipo y comunicación efectiva se aplican igual.
Como responsable de una obra, aprende a pensar y a comunicar como un gran entrenador de estas maneras:
¿Le informaste a todos las reglas y normas de tu obra? Si es posible, es buena idea juntar a todo el mundo antes de empezar, para darle la oportunidad a cada uno de hacer preguntas.
Tu equipo tiene que conocer el plan de juego y cualquier cambio que surja en el camino. No comunicarte bien con tu equipo es una de las maneras más rápidas de garantizar que la obra termine pasada de presupuesto y de plazo, y eso es justo lo que no quieres.
Mantener al cliente al tanto es esencial para que quede conforme. Una de las ventajas de un software como CostMiner es que puede generar un certificado de avance de obra a medida que vas cargando el progreso en la planilla de presupuesto.
Mantente disponible tanto para tu cliente como para tu equipo, así puedes resolver los problemas rápido apenas aparecen. Tomarte el tiempo de entender a tu gente y su punto de vista construye confianza y aumenta su satisfacción y su productividad.
Llevas suficiente tiempo en esto como para saberlo: tienes que mantenerte flexible. Es poco probable que alguna obra se haya terminado alguna vez sin cambios respecto de su plan original.
Prepárate intelectual y emocionalmente para esa inevitabilidad. Intenta anticipar los cambios posibles siguiendo de cerca los factores que afectan tu obra: la cadena de suministro o el clima, por ejemplo. Ten planes alternativos en cada etapa para poder girar rápido cuando aparezca lo inesperado.
Las investigaciones indican que una cantidad sorprendentemente chica de responsables piensa de manera estratégica. Si mantienes una mentalidad enfocada en la estrategia —algo que se puede mejorar de manera constante con la práctica— vas a elevarte por encima de tu competencia y a mejorar tu desempeño y el de tu equipo.
Al fin y al cabo, hoy quien dirige no tiene que procesar tantos datos crudos ni hacer tantos cálculos, porque hay tecnología que se ocupa de los detalles más tediosos. Las decisiones en las que tienes que ser bueno son estratégicas: previsoras, adaptables y analíticas. Adopta una mentalidad emprendedora que siempre considere la rentabilidad y la reputación de tu empresa en las decisiones que tomas.
A medida que sigas estas reglas, vas a descubrir que dirigir una obra se vuelve más intuitivo, y vas a quedar mejor posicionado que nunca para hacer crecer tu negocio y encarar obras más complejas.
Usando el muy accesible software de cómputos y presupuestos de CostMiner, vas a ver cómo se simplifican muchísimas de tus tareas, lo que te libera para encarar obras más grandes y más numerosas, y para seguir de cerca tus responsabilidades de supervisión en obra.
Por ejemplo, si vienes haciendo cómputos manuales interminables, la facilidad de resolverlos digitalmente desde tus archivos PDF, DWG o de AutoCAD te va a sacar de encima incontables horas de trabajo. A partir de ahí, simplemente cargas los valores de los parámetros de tu obra y CostMiner puede preparar una estimación junto con una cotización para tu cliente. CostMiner está en la nube, así que lo tienes disponible donde tengas internet y un navegador compatible.
¿Quieres conocer más sobre las funciones de CostMiner? Mira demos y tutoriales o, mejor todavía, registrate para una prueba gratuita en CostMiner.
Escríbenos hoy y convierte esos cómputos y presupuestos interminables en un proceso automático y sin esfuerzo.