A medida que la inteligencia artificial (IA) sigue avanzando, va dejando una marca profunda en muchas industrias. La construcción y la presupuestación no son la excepción: de hecho, pueden estar entre los sectores más transformados por la IA en los próximos años.
La IA ya se usa en obra para todo tipo de tareas. Algunas constructoras emplean drones para tener una vista aérea del sitio y ayudar con el relevamiento y la planificación. También se aplica al control de seguridad: hoy existen cascos con IA capaces de monitorear los signos vitales del personal y avisar si algo anda mal. Y se usa para mejorar el control de calidad: con impresión 3D se crean prototipos de edificios y componentes, lo que permite detectar fallas antes de que se conviertan en errores caros.
Estas son 10 formas en que la IA probablemente cambie la construcción y la presupuestación:
Uno de los principales beneficios de la IA en este rubro es que permite armar presupuestos más rápido y con mayor precisión. Los contratistas obtienen valores para una obra en mucho menos tiempo, lo que se traduce en ahorro de tiempo y dinero. Esto es posible porque la IA procesa automáticamente grandes volúmenes de datos, incluidas mediciones y costos de materiales, sin necesidad de carga manual. El resultado: un presupuesto más exacto en una fracción del tiempo habitual.
La IA también ayuda con la gestión de obra, otra área clave del sector. Con herramientas de gestión potenciadas por IA, los contratistas pueden seguir todos los aspectos de una obra: presupuesto, plazos y recursos. Eso ayuda a que las obras terminen en tiempo y dentro del costo previsto, y a que los recursos necesarios estén disponibles cuando hacen falta.
La IA también mejora la seguridad y la eficiencia en obra. Con herramientas de seguridad basadas en IA, es posible alertar sobre riesgos potenciales antes de que se conviertan en un problema. Además, la IA optimiza procesos para que cada tarea se ejecute de la forma más eficiente posible, lo que reduce el desperdicio y mejora la productividad del personal.
La IA también sirve para el control de calidad. Al analizar con algoritmos los datos de la obra, los contratistas detectan posibles problemas de forma temprana y corrigen antes de que escalen. Así se logra terminar las obras con el mejor estándar posible, sin demoras costosas ni retrabajos.
Con herramientas de proyección basadas en IA, los contratistas entienden mejor cómo distintos factores (el clima, la situación económica) van a impactar su negocio. Eso les permite tomar mejores decisiones sobre dotación de personal o sobre qué obras cotizar. Además, ayuda a anticiparse a la competencia al prever tendencias del sector.
La IA también permite automatizar la presentación de ofertas. Con esta tecnología, los contratistas pueden cotizar obras automáticamente según criterios definidos de antemano. Eso ahorra tiempo y dinero al eliminar la carga manual de datos en los sistemas de licitación, y ayuda a mantenerse competitivo al poder cotizar más obras.
La IA también mejora la atención al cliente. Con chatbots o asistentes virtuales, los contratistas responden consultas de forma más rápida y eficiente. Eso eleva la satisfacción del cliente y reduce la cantidad de llamadas y correos que debe atender el equipo.
La IA también sirve para mejorar el marketing del rubro. Con herramientas basadas en IA, los contratistas dirigen mejor sus campañas y llegan a clientes con más probabilidades de estar interesados en sus servicios. Además, la IA ayuda a crear mensajes más personalizados y relevantes, lo que mejora las tasas de conversión.
En construcción, la seguridad de la información es un tema crítico. Con herramientas basadas en IA, las empresas protegen mejor sus datos y sus activos. La IA también ayuda a identificar riesgos antes de que se materialicen, reduciendo las chances de una filtración de datos o un incidente de seguridad.
En términos generales, la IA mejora la eficiencia y la productividad del sector. Al automatizar tareas, reducir errores y apoyar la toma de decisiones, permite a los contratistas hacer más trabajo en menos tiempo. Eso se traduce en mejor rentabilidad, más competitividad y clientes más conformes.
Estas son solo algunas de las formas en que la IA va a cambiar la construcción y la presupuestación. A medida que la tecnología avance, vamos a ver todavía más cambios en la manera de trabajar de estas empresas. Con todos estos beneficios sobre la mesa, queda claro que la IA va a tener un impacto enorme en el sector durante los próximos años.